Cuando la gente tiene hijos o sobrinos es casi inevitable volver a la niñez por momentos y disfrutar de los juguetes más que los niños mismos.
La cosa es que una vez vi uno muy bonito y muy tiernito (un perrito que dice frases varias y canta) y se lo compré y ella lo adoró desde el primer momento. Muy simpático el bicho.
Me aprendí las canciones educativas y hasta se las canto y a ella le encantan. Además de frases varias. Pero lo que me gusta son las canciones.
Entonces para Navidad le regalé un Barney que habla mucho y canta y tiene luces de colores y a ella le encanta también.
Yo pensé que un tiranosaurio rex, un triceratops y un estiracosaurio no se iban a llevar bien por mucho tiempo por cuestiones de lógica. A los tiranosaurios les encantaba comerse a los hervíboros y los amiguitos de Barney lo son.
Pero volviendo al tema de los muñecos parlantes. Si bien ya no me dan "cosita" ni pienso que van a seguir andando cuando les saque las pilas , tampoco es que me encanten.
Estéticamente son bonitos, todo lo que quieran, pero vamos a su personalidad, si es que un muñeco puede tenerla. Bueno, no, no puede, así que solo hablemos de las frases que pronuncian que viene a ser lo mismo teniendo en cuenta que son seres inanimados (quiero creer).
Las canciones son muy bonitas y educativas, que van desde el conocido "Si estas feliz tu puedes aplaudir", hasta el "Wichi wichi araña", pasando por "El perro Bingo" y el super hit "Te quiero yo, y tu a mí".
Lo que no me termina de cerrar son las frases sin sentido que pronuncian los dos bichos (Barney y el perrito).
Le escribo algunas a modo de ejemplo:
Perrito:
- Un pastel, un pastel! Quiero un pastel. Amásalo, amásalo!
- Estas es mi nariz.
- Achís!
- Holaaaaa!
- Adiooooooooos!
- Me gusta mucho ser tu amigo (me suena a Chucky y no me gusta)
- Quiero dormir contigo! (Oiga!!!)
- Aloja! (aloja??? dónde estamos? no quiero que mi ahijadita aprenda a saludar así!)
Barney:
- Puedes jugar como yo? Jajajaja (esa risa insoportable que solo Barney sabe hacer)
- Puedes gritar como yo? Jajajaja (y podría seguir con todos los verbos que se les ocurran)
- Abrázame!
- Bésame! (bueno, bueno!)
- Barney es un dinosaurio que vive en nuestra mente (sin palabras!)
Sobre todo porque los niños al crecer se van a acostumbrar a decirlas y son frases que no quieren decir nada.
Así que en homenaje a la famosa saxofonista pregunto:
- Los que no saben ahorrar son pobres aunque trabajen.
- Pienso, luego existo.
- Los hermanos sean unidos.
O de última:
- Cómo será la laguna que el chancho la cruza al trote.
















