Hasta perder no le molestaba tanto. Cómo iba va a molestar, si los demás miembros de los equipos de otros deportes iban a ver nuestros partidos y nosotros los de ellos, y cuando una perdía venía el cordobecito ese de ojitos celestes que jugaba al rugby y le decía: "No importa, jugaron bien, otra vez será" y le daba un abrazo, o el 5 del equipo de fútbol local se nos acercaba y nos abrazaba y nos decía: "Bien jugado... cuando juegue yo cambiamos la camiseta, si?", y más de uno/a aprovechaba ese momento para consolar a algun alma en pena por alguna derrota y así poder entablar conversación en encuentros siguientes, porque quién no iba a querer relacionarse con alguien que la entendía y que le prestaba su musculoso hombro para llorar luego de una derrota? jaja.
Entonces una se iba a casa alegre de haber competido y más si había ganado y con varias camisetas de nuevos amigos en la valija.
Lo mejor era la fiesta que se organizaba siempre al final de los torneos donde íbamos todos los integrantes de todos los equipos, y ahí sí, una hablaba más con todos, se pasaban teléfonos, había promesas de visitas cuando alguno estuviese en la provincia del otro en las vacaciones y hasta alguna parejita interprovincial que por cuestiones de distancia seguramente duraría poco, pero quién le quitaba lo bailado?
Así que siempre había anécdotas, pero algunas debían quedar solo dentro del grupo y aveces pasaba que alguna persona en estado de ebriedad las divulgaba entre quienes no debía en alguna reunión y la cosa no era tan graciosa.
A continuación les cuento algunas pequeñas anécdotas que deberían haber quedado en los grupos (sin dar nombres por supuesto) y por cuestiones etílicas cruzaron las fronteras.
Léase: alguna borracha o borracho habló de más cuando no debía haciéndonos quedar mal delante de novios y novias.
- En un viaje a Rosario los chicos del equipo de hockey masculino entraron corriendo en pelotas al comedor a la vista de todos los que estábamos cenando.
- En una fiesta en un club de Mendoza terminamos todas con bastante alcohol en sangre en la pileta... haciendo topless, cantandole a las que habían perdido "Mira, mira, mira, sacale una foto, se quedan en Mendoza con el culo roto"... TODAS. Y estaban los familiares de las chicas del equipo local mirando nuestro obsceno espectáculo.
Nota: Teníamos todas alrededor de 17 años, mucho alcohol encima y nos llevamos mal siempre con ese club. Todavía no entiendo por qué las anfitrionas no nos rompieron la cara a palazos.
- Muchas personas que habían engañado a sus novios y novias quedaron en evidencia. Hubo más de una ruptura amorosa.
- En un viaje a Córdoba se metieron en nuestro vestuario los chicos de handball cuando nos estábamos bañando, dieron una vuelta y salieron corriendo. Hubo muchos gritos, porque como pocas veces nos estábamos bañando todas juntas y sin cortinas, ya que era el vestuario del equipo de fútbol local. A esos chicos al año siguiente no los dejaron viajar a Bs. As.
- En Mar de Plata tomamos mucho alcohol después de haber ganado una final y nos metimos al mar con bonitos vestidos a las 3 de la mañana. Hacía frío y al otro otro día estábamos todas en estado deplorable.
- Una amiga me recordó delante de mi novio de ese momento que yo en otro viaje me había tranzado a un chico de un club de San Juan. En el momento del viaje yo no estaba de novia con mi novio de ese momento, pero el suanjuanino estaba por esos días en Bs. As. con su club y lo íbamos a ver en la fiesta del final de los torneos. Obviamente mi novio me prohibió ir a la fiesta y obviamente no le hice caso. No pasó nada pero mi novio de ese momento nunca me lo perdonó.




